El proyecto busca fortalecer las capacidades locales para una mejora en los esfuerzos de gestión de áreas protegidas, espacios indígenas y corredores ecológicos, para apoyar los objetivos de conservación a largo plazo de los ecosistemas y los medios de vida locales. El objetivo principal es consolidar en el tiempo un gran mosaico geográfico interconectado que permita mayores oportunidades para proteger los recursos naturales clave y la posibilidad de asegurar la continuidad de los procesos ecológicos evolutivos en la naturaleza y la conservación de la biodiversidad, aumentando la resiliencia y manteniendo funciones ecosistémicas que garanticen la calidad de vida de las comunidades a través de la gestión fortalecida y menor nivel de amenaza. Las tareas complementarias de la iniciativa se centran en la implementación de tecnologías innovadoras de monitoreo ecológico y alerta temprana en situaciones de amenazas por desmontes, quemas, caza furtiva, minería ilegal y otros factores que alteran los ecosistemas; es decir, el fortalecimiento de capacidades del personal de las Áreas Protegidas y Conservadas, involucrando a las representaciones locales, siendo igualmente importante la formación de equipos técnicos de jóvenes de los Territorios Indígenas, en el uso de tecnologías digitales para monitoreo, manejo cartográfico, comunicaciones, establecimiento de sistemas de difusión de noticias, intercambio de experiencias, intercambio de información y metodologías a nivel regional. Creemos que con este impulso aumentará en el futuro la posibilidad y oportunidad de continuidad de las diversas unidades de conservación y manejo presentes en este gran mosaico geográfico.

Antecedentes del proyecto.

En los últimos cuatro años, diferentes acciones relacionadas con el apoyo al mejoramiento de la gestión de áreas protegidas, espacios indígenas y corredores ecológicos en la región, han sido llevadas a cabo por SAVIA con limitaciones por escasos recursos para poder cubrir una extensa zona geográfica y múltiples actores. Sin embargo, fue posible realizar algunas actividades específicas con comunidades indígenas comprometidas con la protección de su biodiversidad en sus espacios tradicionales, también en el fortalecimiento de algunos comités de gestión de áreas protegidas claves de la región, y en el fortalecimiento de capacidades específicas de los guardaparques en áreas protegidas. A su vez, participando en tareas de sensibilización de las comunidades locales con amplia inclusión de género, y se sumó a las acciones de otras instituciones regionales que trabajan apoyando esfuerzos de conservación y uso sostenible de los recursos hídricos y protección de bosques. En la ruta, se han establecido alianzas estratégicas con diferentes instituciones locales y otras que trabajan en la zona, con la expectativa de poder ampliar y diversificar las acciones en apoyo a comunidades indígenas y áreas protegidas. En este escenario, las intervenciones se desarrollaron a través de modestos financiamientos derivados principalmente de pequeños proyectos de la UICN_NL y el PPD/PNUD. Para la ejecución de las acciones en el marco de dar continuidad a esta iniciativa, se cuenta con el apoyo de la Fundación MÓNACO de enero de 2024 a junio de 2026, siendo este nuevo financiamiento un logro más para beneficio de los actores locales que son llamados a defender sus áreas protegidas y territorios. Esto significa que el valor adicional de este nuevo proyecto propuesto, será muy importante en la sinergia con los esfuerzos que SAVIA ya viene realizando en la región. De especial importancia son los enfoques desarrollados, por ejemplo, metodologías y sistemas para la detección, seguimiento y control de amenazas a los ecosistemas y el aumento de la actitud positiva de las comunidades y poblaciones locales hacia los esfuerzos para proteger y utilizar de forma sostenible la naturaleza.

Intervención geográfica.

Cuatro áreas protegidas: Parque Nacional ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco, Parque Nacional ANMI Otuquis, ANMI San Matías, Parque Nacional Noel Kempff.

Tres territorios y tierras indígenas: Guandare-Kuarirenda, Turubo y Bajo Paragua-Porvenir.

Problemas y desafíos abordados.

Los principales temas de la propuesta son:

• Mejora de la gestión de áreas protegidas, espacios indígenas y corredores biológicos.

• Incremento de capacidades y habilidades en tareas de monitoreo y control de impactos a los ecosistemas y la biodiversidad en general.

• Uso de herramientas tecnológicas y nuevas metodologías para hacer más eficientes las acciones de protección de los ecosistemas frente a amenazas.

• Incrementar la sensibilidad local a los esfuerzos de conservación. Los principales desafíos incluyen:

• Adopción de nuevas tecnologías y metodologías innovadoras para el monitoreo y control de amenazas, para ser aplicadas por la población local (guardaparques, comités de manejo de área, técnicos indígenas).

• Priorización eficiente de impactos y amenazas a ecosistemas y áreas protegidas.

• Incrementar la actitud positiva, la sensibilidad y la empatía de las poblaciones locales hacia la conservación de los ecosistemas y áreas protegidas.

• Contribuir a asegurar que los procesos y mecanismos para la protección local de la biodiversidad sean asumidos en el largo plazo y tengan sostenibilidad.

Antecedentes de la región.

La gran región que abarca el proyecto incluye una gran superficie del bosque seco tropical mejor conservado del mundo, el Bosque Seco Chiquitano, que además tiene contigüidad con otras áreas geográficas de singular importancia, como el Pantanal, el Chaco y el Sur Amazónico. En una región grande, se han establecido desde hace más de dos décadas un conjunto de importantes áreas protegidas nacionales y municipales que funcionan como corredores biológicos que unen las grandes áreas nacionales, existiendo en la región diversos espacios indígenas tradicionales chiquitanos y guaraníes ubicados dentro de las áreas protegidas y en las zonas aledañas. Toda esta gran región, rica en biodiversidad, especies endémicas y recursos que son sustento local, está amenazada por procesos de deforestación a diversa escala y por una minería ilegal o no adecuadamente regulada, que incluye algunas áreas protegidas en mayor grado de amenaza. Siendo el avance de la deforestación vinculado a la agroindustria y la ganadería, y, por tanto, a la ocurrencia de grandes incendios que afectan los delicados ecosistemas de la región.

Los principales beneficiarios.

Los principales beneficiarios del proyecto son las comunidades indígenas y campesinas locales y poblaciones mayores de las diferentes zonas de la región (Chiquitanía, Chaco, Pantanal, Amazonía), estas suman aproximadamente 20.

– Otros beneficiarios son cuatro comités gestores de áreas protegidas nacionales. y municipal, integrado por representantes de las comunidades locales y municipios de la región.

Finalmente, también son beneficiados los guardaparques de las áreas protegidas, totalizando alrededor de 50 personas con perfil técnico.

Ver información… https://www.saviabolivia.org/asociacion-de-comites-de-gestion/

Ver noticia… https://saviabolivia.org/noticias/6to-gran-taller-de-comites-de-gestion-con-amplia-participacion-de-actores-locales-y-autoridades-de-los-tres-niveles-de-gobierno/

 

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